Oriol Sánchez es uno de los artistas mas singulares del panorama nacional, su forma de trabajar y su imaginario le configuran como un artista imprescindible en el video experimental.
Las personas que toman los últimos metros en los días laborables siempre llevan la ropa arrugada. Sentados en un vagón casi vacío, se miran, se adivinan. Después de un día más de oportunidades perdidas solo esperan ya llegar a casa. Mañana será otro día.
Puesta en escena de la aparición-desaparición de la voluptuosidad. La representación del deseo no sale del marco. Su movimiento permanece en el interior de la obsesiva mirada del voyeur que con su pulsión mirona atisba cuerpos ajenos a través del objetivo.