Pocas creaciones audiovisuales tienen tan injusta valoración en nuestro mundo actual como los "cortometrajes", este tipo de producciones son pioneras, colonizadoras y, a menudo, son la avanzadilla vital de las grandes producciones. Por este motivo, la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura apostó firmemente por fomentar el desarrollo del sector audiovisual regional a través de las ayudas a la producción.
Ahora, tras cinco años de intensas y diferentes producciones audiovisuales, llega el momento del compromiso por la promoción y difusión internacional del CINE EXTREMEÑO: JARA.
Al igual que la flor de JARA, los cortometrajes llenan nuestra región de una constelación de olores y sabores, y nuestro compromiso es compartir estas sensaciones con el resto del mundo.
La edición 2005 de JARA incluye una selección de los mejores cortometrajes coproducidos, en formato cine, por la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura desde el año 2000.
FICA tiene el honor de presentar estos trabajos realizados por extremeños por primera vez en nuestra región, abriendo una vía para que todos los años nuestros creadores puedan exhibir sus obras.
El 3 de Febrero de 1557, el emperador Carlos V se retira al monasterio de Yuste. Muy cerca, en la cuna de la nobleza placentina, un reducto del espíritu comunero ha sabido esperar con paciencia para cumplir una misión que, de llevarla a cabo, traerá graves consecuencias para el imperio.
Un matrimonio mayor vive en una casa de una estación de ferrocarril abandonada. El hombre, guardabanderas jubilado, escucha y contempla a diario el paso de los trenes que hace tiempo desaparecieron. la mujer convive, amorosamente, con esta ilusión. Juntos han de enfrentarse al desarraigo, a la intromisión del destino en sus vidas.
Una niña aparece en el fondo del mar provocando temor a los habitantes del mismo, poco a poco se acercan a la niña que se sobresalta; su sonrisa deja paso a un puchero. Los habitantes del fondo del mar deciden cantarle a la niña para que vuelva a sonreír.
En el marco de una boda que se celebra en una casa de campo, e un pueblo extremeño, se encuentran Julián, Rosa y Paula y, sus trayectorias, al cruzarse, cambian de rumbo.